(Saturno comiendo a sus hijos, un motivo de Goya)
fue Saturno, el de los anillos ciegos, él que lleva trofeos sobre el pecho cuando sale a circular devora planetas y sus insicivos marcan entera a la noche
cenizas de vidro los vuelca contra el viento lo verde de la noche lo hace más guerrero niebla y luna sonánbula es el ojo de su frente que indaga en los perfiles de inocentes
Saturno no sólo sale a iluminar con sus anillos sino tiene en la mano un candente hierro simple faena, rasgar cuellos, cortar miembros no hay perdón para la clemencia de la gente
parásitos cuervos hacen más negra a la noche los ojos de los degollados están vacíos el que repartió por doquier garrote a mansalva devora con la boca los cuerpos y las nalgas
no hay ojos que acuñen lo que la infamia hace ese apagar de vidas que se van hacia las fosas desdichas humanas ante colosos inclementes fieros rostros, tígritas manos, hierros sin luna
plásticos colosos que en superlativos crecen miran laureles, coronas y sus anillos afiebrados van en carro de guerra, brusquean desdichas llevan máscaras del miedo, la noche sin súplica el ciego día que va con sus muletas sordas
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